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Sr. Hildebrant, en efecto,

Sr. Hildebrant, en efecto, aquel 30 % de los que pensamos que por fin se daría la gran transformación no nos sentimos desilusionados sino mas bien convencidos que tenemos que establecer una guerra entre la inteligencia y el capital, bien lo volvemos inteligente al capital o los inteligentes se convierten en capitalistas lo demás es historia. Necesitamos pensadores capases de hacer daño al poder económico, quizás una forma podría ser minimizando su valor y que la inteligencia no tenga precio y que las nuevas generaciones se paren sobre sus propias columnas sin mirar atrás.