Balance económico tras un año de gobierno

William Postigo de la Motta Docente de la Escuela de Economía y Gestión Ambiental de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya
Ideele Revista Nº 272
Foto: Andina.

Si bien un año puede ser un plazo algo corto para una evaluación justa de cualquier gobierno, es pertinente intentar un balance objetivo del primer año del gobierno de Pedro Pablo Kuczynski en cuanto al manejo de la economía peruana. El principal problema económico del Perú es, desde unos años atrás, la desaceleración en el crecimiento del Producto Bruto Interno, en un contexto internacional poco favorable y que por ello requiere una conducción altamente competente, no solo desde un punto de vista tecnocrático, sino también en lo político, debido al beligerante embate de la oposición en el Congreso.

En este artículo me propongo evaluar los resultados macroeconómicos del primer año de gobierno de PPK, con un enfoque en los principales indicadores macroeconómicos, buscando de este modo mantener la objetividad necesaria para el análisis. Empiezo con el sector externo, que históricamente ha sido la principal fuente de inestabilidad y de crisis económica en el Perú. Aquí las cosas no han ido mal, a juzgar por los indicadores clave. Un indicador principal de la fortaleza del sector externo es el nivel de las Reservas Internacionales Netas – RIN, que supera en casi 50 % el gasto anual en importaciones de bienes y servicios, lo que nos distancia cómodamente de cualquier riesgo externo. Se observa, sin embargo, que desde 2008 el Perú viene obteniendo sucesivos déficits en la cuenta corriente de Balanza de Pagos y que, desde 2013, las RIN empezaron a disminuir, aunque no significativamente. Esto no es de preocupación por el momento, lo que se evidencia en la solidez de nuestra moneda con un tipo de cambio del dólar que se ha mantenido relativamente estable y con tendencia a la baja en este primer año. Empero, la terrible experiencia pasada de desequilibrios externos nos obliga a no perder de vista que los déficits de la BdP en cuenta corriente deben siempre mirarse con atención para no generar un riesgo futuro de vulnerabilidad externa.

En las cuentas fiscales, el desempeño este primer año de gobierno tampoco ha sido desfavorable. Desde el 2014 hemos tenido resultados económicos ligeramente negativos en las operaciones del Gobierno Central, lo que continuó en el primer trimestre de 2017, no obstante el muy criticado sobreajuste fiscal del segundo semestre de 2016. Las críticas se sustentan en la expectativa de un comportamiento contracíclico del gasto público, particularmente de la inversión pública, que el propio gobierno habría asumido con la consigna del “destrabe”. Se aprecia también que el gasto público del primer trimestre de 2017 fue ligeramente menor al del primer trimestre de 2016, lo que evidenciaría o bien que no hay suficiente claridad sobre la importancia de utilizar el gasto público como instrumento de impulso al crecimiento económico; o que las medidas para facilitar la inversión pública, como la sustitución del Sistema Nacional de Inversión Pública por Invierte Perú, no fueron efectivas. En este sentido, el reciente cambio de ministro de economía, más allá de las presiones de la oposición, se ha visto como la oportunidad de dar un giro a la política fiscal. En cuanto a la política monetaria, no se observa mayores cambios y el principal indicador de este sector, la tasa de interés, se mantiene sin variaciones significativas. Llama la atención sin embargo, el relativamente elevado nivel de la tasa de interés activa, frente al bajo nivel de la tasa pasiva, lo que de un lado representa un obstáculo para impulsar el crecimiento del sector real y, de otro lado, podría reflejar ineficiencias en la intermediación financiera. En la política monetaria no hemos tenido sorpresas porque el nuevo gobierno decidió mantener al mismo presidente del Banco Central, y dado que esta institución es constitucionalmente autónoma, tampoco podríamos atribuir a este gobierno éxitos o errores, si los hubiera. La tasa de inflación, igualmente, se ha mantenido bajo control.

Sin embargo, es en el sector real donde el gobierno ha enfrentado las mayores dificultades para revertir la significativa desaceleración de la dinámica económica. Entre 2005 y 2012 el Producto Bruto Interno (PBI) creció a tasas superiores al 6 % anual, pero a partir de 2013 la desaceleración de la economía mundial repercutió en la pérdida de dinamismo del PBI, con tasas de crecimiento inferiores al 4 % anual. En este primer año el Gobierno no ha logrado revertir esta desaceleración y los trimestres 2016-IV y 2017-I han evidenciado el mismo bajo dinamismo económico de los 3 últimos años (no se cuenta con los datos a Junio 2017). Sobre el particular, es notorio que los sectores manufactura y construcción, que suelen ser los que “jalan” el crecimiento de los demás sectores, han mostrado tasas de crecimiento negativas los dos últimos años.

Se debe reconocer dos factores exógenos que han impactado negativamente en la economía, y particularmente en la inversión privada: el denominado fenómeno El Niño costero y el destape de la corrupción del caso Lava Jato. Sin embargo, otros factores clave bajo control del Gobierno tampoco han mejorado. De un lado, este Gobierno abandonó los tímidos esfuerzos del anterior por llevar adelante una estrategia de “diversificación productiva”, es decir, una política de desarrollo industrial. Y tanto el ministro de la Producción anterior como el actual han declarado abiertamente su desinterés por este tipo de política y su confianza ciega en el mercado. De otro lado, no obstante el optimista discurso inicial del “destrabe”, la inversión pública se redujo a tasas significativamente inferiores al 5% del PBI, el nivel de años anteriores. El fracaso de esta política ha sido patente en el descalabro del proyecto  del aeropuerto de Chinchero, y en los problemas que vienen enfrentando otros proyectos como la Línea 2 del Metro de Lima y la ampliación del aeropuerto Jorge Chávez. Peor aún, porque el mal manejo político llevó a la pérdida de los ministros de transportes y de economía, e incluso el presidente del Consejo de Ministros y el presidente resultaron magullados políticamente.

"Tanto el ministro de la Producción anterior como el actual han declarado abiertamente su desinterés por este tipo de política [de diversificación productiva] y su confianza ciega en el mercado".

La inversión privada tampoco se ha logrado reactivar, a pesar de las grandes expectativas que se tenía por la cercanía de PPK con el sector empresarial, y esta se redujo a tasas inferiores al 20 % del PBI. Es frente a esta problemática del crecimiento económico que el gobierno no ha mostrado ni la habilidad política ni la pericia tecnocrática, necesarias para salir adelante y conducir la economía nacional a una senda de recuperación. Y es aquí donde la carencia de logros resulta significativa, porque el dinamismo del PBI en los últimos años se ha asociado con una reducción de la pobreza y una relativa reducción de la desigualdad. Y aunque consideremos que estas mejoras pueden ser insuficientes, es claro que en un contexto de desaceleración del crecimiento económico será mucho más difícil reducir significativamente nuestros problemas de desigualdad y exclusión social.

En conclusión, si bien los indicadores del sector externo, las finanzas públicas y el sector monetario no representan una mayor preocupación por el momento. En este primer año el Gobierno no ha tenido éxito en reactivar la inversión y el crecimiento del PBI, lo que resulta preocupante y genera fragilidad económica, en un contexto internacional poco propicio y una riesgosa inestabilidad política interna, que podrían repercutir de manera muy desfavorable en la economía nacional.

Principales indicadores macroeconómicos

 

2012

2013

2014

2015

2016

2017-I

Tasa de crecimiento del PBI

6.0%

5.8%

2.4%

3.3%

3.9%

2.1%

Tasa de Inflación

3.7%

2.8%

3.2%

3.5%

3.6%

3.4%

Inversión Privada / PBI %

22.5%

22.7%

21.7%

20.1%

18.2%

17.9%

Inversión Pública / PBI %

5.4%

5.7%

5.5%

4.8%

4.6%

2.8%

Saldo de BdP Cuenta Corriente (Mill de US$)

-5,237

-8,474

-8,031

-9,169

-5,503

-961

Saldo de BdP (Mill de US$)

14,806

2,907

-2,178

73

168

629

RIN  (Millones de US$)

63,991

65,663

62,308

61,485

61,686

62,450

Tipo de Cambio US$ (fin de periodo)

2.549

2.794

2.9791

3.4125

3.356

3.248

Presión Tributaria (Ingresos tributarios/PBI %)

20.0%

20.1%

20.9%

19.2%

18.4%

19.3%

Resultado Económico Gob.Central /PBI %

1.4%

0.5%

-0.5%

-2.9%

-2.6%

-0.6%

Tasa de interés nominal TAMN

19.09%

15.88%

15.67%

16.09%

17.16%

17.25%

Fuente: Banco Central de Reserva del Perú

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Excelente análisis. Quiza

Excelente análisis. Quiza tambien se deba tomar en cuenta las modificaciones en términos tributsrios realizadas durante edte periodo y la coyuntura venidera en miras al TLC con India y Australia.

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