A cocachos aprendí

César Bazán Ramírez Experto en Salud pública y Comunicación para el desarrollo
Ideele Revista Nº 271
Foto: Criterio Noticias

En este artículo analizo la violencia escolar en nuestro país. A partir de estadísticas nacionales y de cuatro casos que las ilustran, planteo recomendaciones de políticas públicas que demandan migrar de la transferencia de conocimientos a la formación de ciudadanos.

Caso 1: Javier tiene 16 años y está en quinto de secundaria. Hoy no quiso ir al colegio. El año pasado, él era el “matón” del salón pero se quedó “chato” y ahora lo “bulean” a él. La única que lo quiere es Rosa y, aun así, la maltrata.

A nivel nacional existen 65.000 escuelas, 493.000 maestros y 7.7 millones de estudiantes[i]. En la interacción de quienes suman esas cifras, se aprende mucho más que a leer y a sumar. Se aprende, por ejemplo, la ley del más fuerte.

Violencia escolar se refiere al uso intencional de la fuerza y el poder en contra de un escolar o de un adulto[ii]. En la escuela de hoy conviven distintos tipos de violencia que afectan a un importante segmento de nuestra población escolar: verbal[iii]: 59,6%; psicológica[iv]: 53,6%; física[v]: 37,7%; virtual[vi]: 29,7%; y sexual[vii]: 2,3%[viii]).

Todos esos comportamientos violentos son aprendidos y, por lo tanto, modificables. Sin embargo, sin una adecuada intervención, es bastante ingenuo pensar que Javier dejará de comportarse machista y violentamente cuando a diario consume ambos ingredientes en videojuegos, noticieros y realities. Incluso de ver cómo sus padres alternan golpes con caricias, Javier aprendió a tratar a Rosa.

Aunque #NiUnaMenos ocupe varias veces nuestras calles, sin una propuesta integral, el pronóstico no es muy esperanzador cuando hay muchos Javieres que violentan sexualmente a sus enamoradas (8,4% en zonas urbanas y 7,5% en zonas rurales[ix]). Y sin un buen curso de educación sexual integral, muchas Rosas seguirán embarazándose antes de cumplir 18 años (Embarazo adolescente en Perú: 14,6%)[x].

Caso 2: Hace 46 años, el día de la Virgen Inmaculada, Luis Figari fundó un movimiento no tan Inmaculado. A pesar de que 36 integrantes (19 menores de edad) de su congregación lo acusan de abusos sexuales, psicológicos y físicos, la Fiscalía y el Vaticano decidieron archivar la investigación[xi]Después de todo, hay mucho en juego.

Hace 37 años, nuestro Estado y el Vaticano firmaron el Concordato. Gracias a él, el equipo de Luis acumuló muebles, inmuebles y servicios libres del Impuesto a la Renta. Después del escándalo mediático, era previsible que el sucesor de Luis se desmarcara de sus pecados, pero, ¿por qué esperó tanto?

Las acusaciones contra el exdirector premiado con Palmas Magisteriales, Juan Borea, son igual de graves que las de Figari. La diferencia entre ambos depredadores sexuales está en que el primero vive en Europa mientras que el segundo ha sido visto en San Bartolo (muy cerca de donde se formó el equipo de Figari). Ambos, sin embargo, gozan de la impunidad que les regala la tardanza de las denuncias en su contra.

Caso 3: María está a cargo de la convivencia escolar en una UGEL de La Libertad. Los recursos con los que cuenta la siguen alejando de la visión que inspira su trabajo diario: “escolares conviven y aprenden felices”.

Es bastante perverso esperar que una sola persona asegure una sana convivencia escolar en más de 1 000 Km2 cuando, además, se ve obligada a compartir su tiempo (con otras funciones) y su computadora (con dos colegas).

"Hace 37 años, nuestro Estado y el Vaticano firmaron el Concordato. Gracias a él, el equipo de Luis acumuló muebles, inmuebles y servicios libres del Impuesto a la Renta. Después del escándalo mediático, era previsible que el sucesor de Luis se desmarcara de sus pecados, pero, ¿por qué esperó tanto?"

Igual de perverso es pedirle a una familia que se traslade hasta la capital de la región para restaurar su honor cuando el Estado, por un lado, no se esforzó en prevenir la recontratación del agresor y, por otro lado, el comisario, el médico, la enfermera, el abogado y el fiscal revictimizarán a esa niña haciéndole las mismas preguntas. A lo largo de ese proceso, la UGEL hará bien alejando al agresor de las y los escolares. Sin embargo, demorará tanto que al verlo en la misma UGEL, la familia llegará a creer que están coludidos o que el agresor fue “ascendido”.

Caso 4: Juanito es un congresista que destruye cualquier intento de mejorar la Ley contra la violencia escolar que él mismo creó, revisando Wikipedia y reportajes televisivos.

Juanito sabe que no es un experto en el tema. Así que en vez de debatir, prefiere ordenarle al Ministerio de Educación que cumpla con el Libro de Reclamaciones (“de registro de incidentes”) de SU Ley y deje de usar www.siseve.pe. No importa si: (1) Las escuelas contaban con un Libro para los familiares y otro para la UGEL, (2) Remotamente, es imposible priorizar casos y darles seguimiento, (3) Es imposible gestionar esa data para mejorar las políticas públicas, (4) www.siseve.pe ha sido reconocido por UNESCO, el Observatorio Internacional de Violencia en la Escuela, la Representante Especial del Secretario General de la ONU sobre la Violencia contra los Niños, Ciudadanos al Día y Creatividad Empresarial, (5) www.siseve.pe atendió a 12.000 escolares y afilió al 90% de escuelas.

Varios de nosotros memorizamos e, incluso, experimentamos estrofas del poema “A cocachos aprendí” (de Nicomedes Santa Cruz). Espero que estos cuatro casos les haya permitido percatarse de que la violencia escolar es compleja e injustificable y que, sin embargo, contribuimos con ella al subestimarla, al considerarla parte de ir a la escuela, al buscarla en la TV, al catalogarla de “broma” o al reubicar al pedófilo. Esa es exactamente la ruta con la que empieza su escalada hasta el siguiente reportaje televisivo con el que nos “rasgaremos las vestiduras”.

Para reducir las tasas de violencia y mejorar la convivencia escolar en nuestro país, necesitamos:

1. Romper el pacto infame de hablar a media voz. Si cuando somos escolares, nuestros pares, padres y docentes no nos ayudan, saldremos del colegio sabiéndonos peruanos de segunda. Así que adaptemos el consejo de González Prada: reportemos y atendamos todo caso de violencia.

2. Evitar más abusos. Para que no se repitan las historias de Borea y Figari: cuiden activamente a sus hijos y volvamos imprescriptible el abuso sexual infantil y obligatorio al curso de educación sexual integral. Teniendo en cuenta que en nuestro país muy poca gente lee, además, convendría traducir "Mitad monjes, mitad soldados" a una película como “Spotlight”, que demuestra que una facción de la Iglesia Católica tiene por política perdonar el pecado pero no el escándalo.

3. Entender que prevenir sale a cuenta[xii]. El dinero público debería invertirse en el bien público. En vez de promover creencias personales, las escuelas deberían preparar a sus estudiantes para llevarse bien consigo mismos y con otras personas, así como para prevenir problemas y tomar mejores decisiones. De promover habilidades socioemocionales y valores ciudadanos, y de aprender a pensar crítica y lateralmente, nuestros escolares serán más empleables[xiii] y votarán con el cerebro lleno en vez del estómago vacío.

4. Repensar la política desde la perspectiva del usuario. Si no somos ágiles al atender estos casos, institucionalizamos la humillación, la impunidad y la desesperanza. Si no prevenimos la recontratación de abusadores, el agresor no será el único culpable. Para que nuestra política de prevención de violencia escolar vuelva a ser reconocida por su calidad de atención, congresistas, funcionarios, directores, docentes, escolares y el personal de salud y justicia, juntos, deberían preguntarse qué necesitarían si ellos fueran el niño violado o su madre.

 



[i] Censo Escolar (2016) http://escale.minedu.gob.pe/magnitudes (Revisado 22.06.17)

[ii] MINEDU (2013) Paz Escolar: Estrategia Nacional contra la Violencia Escolar. Lima: Ministerio de Educación.

[iii] % de estudiantes de 5° de Secundaria que reportan que un alumno lo insultó en los últimos 7 días

[iv] % de estudiantes de 5°Sec que reportan que un alumno se burló de él en el último mes.

[v] % de estudiantes de 5°Sec que reportan que un alumno lo golpeó en el último mes.

[vi] % de estudiantes de 5°Sec que reportan que un alumno se burló virtualmente de él en el último mes.

[vii] % de estudiantes de 5°Sec que reportan haber sido tocados en alguna parte privada en los últimos 12 meses.

[viii] MINEDU (2013) Encuesta Nacional sobre Violencia Escolar. Lima: Ministerio de Educación.

[ix] IBID

[xi] Luis Figari y cuatro seguidores abusaron sexualmente de 19 menores de edad. Redacción - http://larepublica.pe/impresa/politica/848541-luis-figari-y-cuatro-seguidores-abusaron-sexualmente-de-19-menores-de-edad (Revisado 22.06.17)

[xii] Ellery, F., Kassam, N. and Bazan, C. (2010) Prevention pays: the economic benefits of ending violence in schools. Woking: Plan.

[xiii] Cuando las habilidades de los niños predicen sus ganancias de adultos

https://blogs.iadb.org/Ideasquecuentan/2017/06/07/cuando-las-habilidades-de-una-nina-predicen-sus-ganancias-de-adulta/ (Revisado 22.06.17)

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