Exitosa gestión marinera en el IMARPE

Ideele Revista Nº 236

Como no todo es malo en el Gobierno de Humala, frente al escándalo suscitado a raíz de la denuncia de IDL-R (<http://idl-reporteros.pe/2013/11/13/usurpacion-de-identidad/>) en el que está involucrado el defenestrado vicealmirante José Cueto Aservi, ahora tenemos la encomiable gestión de un grupo de marinos retirados que llevan las riendas del Instituto del Mar del Perú.

Estos marinos en retiro ocupan cargos clave, capitaneados por el contralmirante AP (r) Germán Vásquez-Solís Talavera, presidente del Imarpe. Lo acompaña un grupo de brillantes empleados encabezados por el biólogo Andrés Chipollini, director ejecutivo científico. Como sabemos, la Marina de Guerra del Perú es una gran familia. Todos sus miembros se conocen, frecuentan los mismos clubes, cotizan en los diferentes partidos políticos criollos, viven en los mismos barrios y constituyen una hermandad dentro de las propias Fuerzas Armadas.

El exitoso desempeño de los marinos que dirigen Imarpe habla por sí solo.

Los responsables
A fines del año 2012, la alta dirección expulsó a un grupo de científicos especializados y paralelamente contrató en cargos administrativos clave a marinos afines al presidente del Imarpe. En la Secretaría General se contrató al capitán de corbeta AP (r) Miguel Celi Sánchez, exempleado de la multada empresa pesquera TASA. (Curiosamente, estos dos pasaron a retiro el mismo año, 2003; véase <http://www.larepublica.pe/23-12-2003/pasaron-al-retiro-129-oficiales-del....) A la Unidad de Flota entró el capitán de navío AP (r) José Coloma Diez Canseco (quien también se graduó en CENTRUM Católica, como que Celi Sánchez); y a la Unidad de Prensa entró Patricia Bobadilla, allegada al director de Hidrografía, el contralmirante AP (r) Fernando Peñaranda Muñoz, exmiembro del Consejo Directivo del Imarpe. Los científicos expulsados tenían un contrato por administración de servicios (CAS) y cada uno era experto en temas de su competencia. Incluso dos de ellos conformaron la parte técnica del Comité de Transferencia del Sector Pesquero, cuyo informe final se ocultó a la opinión pública.

Resultados de la gestión
Hace unos años se instauró en las pequeñas empresas, que nacen como hierba mala y mueren antes del año, un seudométodo científico llamado “recompensa por resultados”, inspirado en la teoría de la expectativa de Edward E. Lawler. Mediante este régimen, que recompensaba con mayor tiempo para ir al baño o tarjetas de compra en los grandes almacenes a obreros corporativizados y miedosos, muchas Pymes creyeron entrar de golpe en el primer mundo. De la misma forma, en las instituciones del Estado los tecnócratas liberales decretaron a principios del 2012 el famoso PpR (Presupuesto por Resultados), con la finalidad de tener una mejor evaluación del dinero encomendado a los funcionarios del sector pesquero. Con harto bombo y platillo, el PpR se inauguró en Imarpe en medio de arengas de estímulo a la productividad y charlas de Cornejo y Rosado, el “Guerrero de la Luz”.

La gestión del exdirector ejecutivo, Carlos Palomares (2011-2012), consiguió un presupuesto de S/. 60,7 millones para el año 2013. Cuando Palomares y su equipo salieron por el enfrentamiento público con el marino Vásquez-Solís, esta cantidad histórica de dinero pasó a manos de Vásquez-Solís y Chipollini y de su equipo de marciales directores generales, paradigma de la investigación científica. La parte administrativa (Secretaría General, Flota y Prensa, y un proactivo director de Administración, Felipe Curo) haría el resto del trabajo: el éxito estaba asegurado.

Aparte de conseguir la absoluta fidelización de los directores de línea (Andrés Chipollini, Marceliano Segura, Dimitri Gutiérrez, Carla Aguilar, Marilú Buchón y Raúl Castillo), la gestión de Vásquez-Solís ha logrado algo asombroso: a diciembre del 2013, el gasto total del Imarpe llegó al 85,8%. ¡Sorprendente! Que una institución pública ejecute tal gasto, es más que elogiable.

Pero basta dar una ojeada a la página del MEF (<www.mef.com.pe>) para reparar en que por lo menos el 35% de este gasto ha sido realizado, a trancas y barrancas, en los últimos dos meses de la gestión, en asuntos capitales para la Ciencia como la renovación de muebles y la decoración de las oficinas, adquisición de insumos y reparación cíclica del BIC Humboldt, consultorías de lujo que harían la delicia de cualquier unidad de investigación interesada en detallar el gasto de tan exitosa gestión marinera.

Dirección General de Acuicultura
El Perú presume de una raquítica acuicultura sustentada en tres especies (trucha, langostino y concha de abanico), mientras la harina de pescado elaborada con anchoveta que pertenece a todos los peruanos es exportada casi en su totalidad a la China. La producción acuícola de ese país ha crecido a niveles de producción de más de 40 millones de toneladas anuales, frente a las 600.000 producidas por Chile, 300.000 por Ecuador y 100.000 por el Perú, gracias al esfuerzo de algunas comunidades andinas y pequeños empresarios. Mientras esto ocurre, en los entes burocráticos estatales que tienen que ver con la acuicultura se cuecen habas a expensas de todos los peruanos.

La Dirección General de Acuicultura, dirigida por Carla Aguilar (la misma del inexistente aceite de microalgas con que engatusó al FINCYT, y que ahora percibe un jugoso sueldo de 10 mil soles), es uno de estos entes. Hasta octubre del 2013, Aguilar y su equipo, encabezados por los esposos Lili Carrera Santos y Cristian Santos, apenas logró ejecutar un gasto del 19% de un total de S/. 7’382.887, lo que equivale a S/. 1’402.748.53 (en 10 meses). Al 30 de diciembre, increíblemente, de la noche a la mañana logran ejecutar un gasto de S/. 4 millones. Es decir, lo que no pudieron gestionar en 10 meses lo hicieron en 2, con la misma rapidez con que en todo Imarpe se ejecutó el gasto empozado a fin de año. ¿Quiénes se han beneficiado con este gasto vertiginoso de dinero del Estado?

Como premio a su gestión, Carla Aguilar y su socia, Lili Carrera, han sido nombradas personal del régimen laboral DL 728 (a tiempo indefinido) en un proceso impecable, ya que, como se sabe dentro de la institución, tanto Aguilar como Carrera cumplieron a pie juntillas con los requisitos que ellas mismas formularon con el fin de que se ajustaran a sus hojas de vida. No entendemos entonces por qué un proceso tan “honesto”, apadrinado por Vásquez-Solís, ha sido denunciado a Contraloría, y un congresista como Johnny Lescano esté pidiendo explicaciones acerca de los nombramientos “irregulares” y “direccionados” en Imarpe (véase oficio adjunto).

En tanto, decenas de profesionales que trabajaron muchos años en la institución y que fueron despedidos por la administración Vásquez-Solís vienen ganando limpiamente sus juicios de reposición y beneficios sociales. Hasta el momento existen decenas de mandatos judiciales de reposición y pago de beneficios sociales, los que no cumple esta administración, temerosa seguramente de empañar el éxito de su gestión reincorporando a gente indeseable para la Marina.

ALGUNOS TEMAS QUE DEBERÍA CONSIDERAR LA MINISTRA TRIVEÑO

1. La adquisición de un grupo electrógeno para el BIC José Olaya Balandra, comprado a la empresa MOTYREP S.A.C., que estaría vinculada al almirante Luis Giampietri Rojas. Este grupo electrógeno no se entregó al usuario final a tiempo, y el plazo de entrega está vencido. Varios otros equipos han sido adquiridos a MOTYREP S.A.C, lo cual configuraría un conflicto de intereses, toda vez que el egregio almirante Giampietri reinó en el Imarpe durante más de 15 años.

2. El papelón en Mistura. Además de la cantidad de dinero que invirtió Produce (3 millones de soles), los acuarios que instaló Imarpe para dicho evento reventaron por falta de pericia técnica de los encargados de este trabajo: Carla Aguilar y sus expertos colaboradores.

3. El festín que se llevó a cabo a principios de noviembre, en el Hotel Estelar, a un costo de 10 mil soles por día, dizque con la finalidad de planificar el gasto de la gran cantidad de dinero del presente año (S/. 86 millones), y que como siempre gastarán en el último trimestre del año 2014.

4. El repoblamiento de lenguados en Pisco, sainete para el cual Vásquez-Solís invitó a la Ministra de la Producción (<http://elmarnuestrodecadadia.blogspot.com/2013/04/repoblamiento-de-lengu....)

5. Imarpe tiene más de 100 juicios por procesos por reposición, pago de derechos laborales, despidos injustificados, etcétera, de los cuales más de la mitad se han presentado durante la gestión de Vásquez-Solís. Muchos de ellos actualmente tienen orden de reposición en el régimen laboral del DL 728 y pago de beneficios sociales, pero los directores de Recursos Humanos y Administración pretenden incorporarlos con contratos administrativos de servicio (CAS), contraviniendo una orden judicial y argumentando que el pago de los beneficios sociales “afectará la ejecución de las metas presupuestales”, cuando los derechos laborales son inalienables.

Remate
Por fuentes fidedignas sabemos que la ministra Triveño no pasa de abril: parte del DS 005 (el que resguarda las 5 millas de la voracidad de los industriales pesqueros) ya fue declarado ilegal por los compañeros del Tribunal Constitucional. Dormir con el enemigo resulta a veces sumamente peligroso. Si no, ¿cómo cree, ministra Gladys Triveño, que la Sociedad Nacional de Pesquería obtuvo argumentos para rebatir el DS 005 y lograr su anulación parcial?

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