Perú irá a Rusia; Burga, ¿a Rikers?

Jaime Pulgar Vidal Historiador. Periodista deportivo.
Ideele Revista Nº 276

*Artículo escrito antes de la sentencia judicial contra Manuel Burga en Estados Unidos.

 

El 30 de octubre de 2014, en medio de la disputa entre la Federación Peruana de Fútbol, presidida por Manuel Burga, y los poderes Ejecutivo y Legislativo, la agencia oficial de noticias, Andina, publicaba: “La FIFA no puede impedir la investigación que se le sigue a Manuel Burga, titular de la Federación Peruana de Fútbol, por presunto lavado de activos”, precisó el coordinador de las Fiscalías de Lavado de Activos y Pérdida de Dominio, Marco Guzmán Baca.

“Para nuestro trabajo, la FIFA no es impedimento; es más, incurriría en delito de encubrimiento u obstrucción a la justicia si se atreviera’, puntualizó. Según explicó, a la fecha se tiene a un fiscal especializado en lavado de activos que lleva a cabo las indagaciones preliminares, y por el momento no es posible adelantar juicio o mayores detalles en torno al trabajo desarrollado. Si encontramos elementos contundentes, se tomarán las medidas que correspondan”.

La investigación contra Burga Seoane estimó Guzmán, podría tomar como mínimo seis meses, teniendo en cuenta que ese es el tiempo que toma el proceso de levantamiento de secreto bancario, en caso la fiscalía lo solicite. Pues bien, la investigación contra Burga demandó mucho más de seis meses y que abogados, jueces y fiscales de otro país estuviesen involucrados en ella. Falta poco para que el ex presidente de la FPF escuche el veredicto que dará el jurado y, de ser hallado culpable, podría pasar varios años en una cárcel de Estados Unidos, aunque no necesariamente en Rikers.

“Después de un poco de testimonio sobre el dinero de José María Marín, el jurado vio detalles de una cuenta de Manuel Burga en Wells Fargo en Miami. Lo que enseñó el fiscal es que recibió dinero a través de esta cuenta a través de Rafael Esquivel de Venezuela. Tres cheques de US $ 10,000”. Esto publicó el 8 de diciembre de este año en su cuenta de Twitter el periodista estadounidense Ken Bensinger, autor del libro Tarjeta Roja, que se publicará en junio de 2018 y que versa sobre el escándalo que rodeó a la FIFA y a la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) conocido como FIFAGate.

El escándalo tiene que ver con el uso de dinero entregado a diversos directivos de esas organizaciones para vender los derechos de transmisión por televisión de los más importantes eventos futbolísticos de Sudamérica.

José María Marín fue presidente de la poderosa Confederación Brasileña de Fútbol y fue detenido en Zurich a fines de mayo de 2015. El diario El Mundo de España lo describe así “José María Marín se pasó 50 años cerca del poder y siempre rodeado de sombras, las de la dictadura militar o las de la siempre sospechosa Confederación Brasileña de Fútbol”. Rafael Esquivel fue presidente de la Federación de Fútbol de Venezuela durante 27 años y fue arrestado junto a Marín en Zurich el 27 de mayo de 2015.

Resulta que la investigación que se le inició en nuestro país a Manuel Burga por lavado de activos cobró importancia en el juicio que le sigue en Brooklyn, Nueva York, debido a que los fiscales lo presentaron como prueba para incriminar a Burga en los sobornos pagados a directivos del fútbol sudamericano. De acuerdo con Bensinger “había un correo a Burga que incluía datos sobre la investigación [en Perú], y su abogado intentó prevenir que la fiscalía pusiera el mail en evidencia. Fallaron. Los fiscales querían usarlo para explicar que la investigación dio paranoia a Burga, y por lo tanto no quiso recibir sobornos”. Bensinger agrega que los fiscales en Brooklyn creen que Burga no quiso recibir los sobornos que le ofreció Full Play, una de las empresas beneficiadas con la venta de los derechos de TV, debido a que estaba siendo investigado en Perú y por ello recibió el dinero desde una cuenta que tenía Esquivel. La defensa de Burga explicó que lo que Esquivel le depositó fue el sueldo que tenía como directivo de la CONMEBOL, debido a que cerró sus cuentas bancarias en nuestro país debido a la investigación que se le seguía.

El juicio a Burga estuvo plagado de incidentes anecdóticos. La jueza Pamela Chen, que lleva el caso, reprendió a Burga por haber tomado papel y un lapicero de su escritorio. Adicionalmente, Burga le habría hecho un gesto amenazador a uno de los testigos, Alejandro Burzaco -colaborador eficaz de la fiscalía-, pasando su dedo índice por el cuello, en señal que lo amenazaba de muerte si declaraba. El abogado defensor del ex presidente de la FPF alegó que Burga sufría de una dermatitis en el cuello y por ello se lo frotó.

"Bensinger agrega que los fiscales en Brooklyn creen que Burga no quiso recibir los sobornos que le ofreció Full Play [...] debido a que estaba siendo investigado en Perú y por ello recibió el dinero desde una cuenta que tenía Esquivel".

Era claro que la fiscalía en nuestro país iba por el camino correcto en la investigación a Burga. El fiscal de la Nación en 2014, Carlos Ramos Heredia, había precisado que el equipo especializado que se nombró en el Ministerio Público iba a revisar todos los contratos y negociaciones que llevó a cabo la FPF a nivel nacional e internacional en los últimos 12 años, es decir, exactamente desde que Manuel Burga tomó posesión del mayor cargo futbolístico en el país y que avala la FIFA. Esta investigación no pudo continuar debido a las continuas amenazas de desafiliación de la FPF llegadas desde FIFA.

El por entonces presidente de la FPF se sentía con mucho respaldo. Tanto que aún se presentaba en TV. En el programa televisivo Cuarto Poder del domingo 2 de noviembre de 2014 Burga sostuvo: “Si ellos (los congresistas) dicen que le darán una alegría al pueblo peruano, yo les propongo una doble alegría. Si ustedes aprueban una ley que dice que no hay reelección inmediata de los congresistas, yo me comprometo a retirarme del fútbol”.

El personaje más mediático del Gobierno por aquel entonces, el ministro del Interior Daniel Urresti también aprovechó el tema Burga para afirmar: “El Congreso es un poder del Estado, nos asegura la democracia, podemos no estar de acuerdo con algunos congresistas pero tampoco podemos permitir que cualquiera rete de esa manera al Congreso. No podemos estar de acuerdo con muchas cosas que suceden ahí, pero la majestad del Congreso tenemos que defenderla. Este señor no puede venir alegremente a retar al Parlamento. Está loco el tipo. Como este caso sigue, estoy seleccionando personal capacitado y de confianza para ponerlos a disposición del fiscal que está realizando la investigación”.

El presidente de la República durante 2011-2016, Ollanta Humala Tasso, fue más cauto y prefirió hablar sobre el fútbol peruano en general y no sobre Burga en particular. “Tengo una opinión, pero más aportaría, como Gobierno, con mi silencio para evitar que alguien se victimice y quieran recurrir a organismos internacionales y dañar el fútbol peruano. Es una pena que el deporte más popular sea castigado de esta manera. Para nosotros, que el Perú no clasifique al Mundial y estemos entre los menos ranqueados no ayuda y dice mucho de la gestión de las autoridades en el fútbol peruano”.

Ahora la selección peruana de fútbol clasificó al mundial de fútbol, acontecimiento que no se explica únicamente por la salida de Manuel Burga. Es más, en abril de 2016 el por entonces congresista de la República, Alberto Beingolea, presentó varios proyectos de ley, uno de los cuales pretendía democratizar a las federaciones deportivas nacionales, entre ellas la FPF, incrementando el número y la procedencia de los electores. La modificación en la Ley del Deporte para democratizar la Asamblea de Bases de la FPF disponía que la misma se conforme por un tercio de los representantes de las Ligas Departamentales, un tercio de representantes de los Clubes Profesionales y por un tercio de representantes de los deportistas, dentro del cual hay máximo un representante de los árbitros y un representante de los entrenadores.

Esta norma, sin embargo, nunca fue reglamentada, y hoy en día la congresista por Fuerza Popular, Paloma Noceda, ha presentado un proyecto de ley que podría acabar con esta democratización y lo que sería peor, con la desafiliación de la FPF por parte de la FIFA.

Como hemos visto, el futuro del fútbol peruano se juega hoy en varios frentes. Además del evidente, su sede en la Villa Deportiva Nacional (VIDENA), también en el Congreso de la República, en Rusia 2018 y en Brooklyn. Dicen que las penas son disuasivas. Evitan que otros quieran cometer los mismos delitos. Pero si la democratización no aparece en el seno de la Federación Peruana de Fútbol, la mesa estará servida para que cualquier cosa pueda ocurrir. Incluso por debajo de la misma.

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