Artículos del autor

  • Conocí a mamá Angélica en la oficina de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, había llegado recién de la ciudad de Ayacucho para una serie de reuniones con diferentes autoridades políticas. Al presentarme me acogió de manera muy tierna; me habló en quechua, se dio cuenta por mi rostro de sorpresa que no entendía y soltó su dulce sonrisa preguntándome, en castellano, si yo era casada y si tenía hijos. Así era Angélica Mendoza de Ascarza, una mujer que en su mirada demostraba la valentía, el amor y su gran sentido del humor.Mamá Angélica fue un gran ejemplo de lucha. Ella conocía perfectamente el sufrimiento,...