Formación policial e inseguridad

Formación policial e inseguridad

Ernesto de la Jara Abogado. Fundador y exdirector del Instituto de Defensa Legal
Ideele Revista Nº 251

(Foto: Andina)

Es inexplicable que siendo la inseguridad ciudadana la principal preocupación del país, la formación policial no sea ni siquiera parte del debate público. El tema es importantísimo por dos razones. Una obvia: de lo que se estudie para ser oficial durante los 5 años que dura la carrera, o para ser suboficial, 3 años, dependerá en gran parte el perfil y la calidad de nuestros policías.

La otra razón no es obvia, por lo que es clave explicitarla: son las escuelas de formación policial (la de Oficiales y las de Suboficiales), las que en realidad deciden quién puede ser policía y quién no. Esto es así, porque ellas anualmente eligen a los que se convertirán en sus estudiantes - luego de seleccionarlos de un universo mayor de postulantes - , quienes se convertirán en policías por el solo hecho de concluir el plan de estudios. Dichas escuelas cumplen,en la práctica, el papel que el Consejo de la Magistratura desempeña en la selección de magistrados. Algo que habría que revisar porque no es lo mismo estar apto para cursar estudios policiales que estarlo para ser policía.

Hace poco el IDL, con el apoyo de la PUCP, hizo un estudio sobre la formación en la Escuela de Oficiales de la PNP (EO-PNP), del que se puede extraer algunas recomendaciones. Una primera es la necesidad de “despolicializar” la formación policial, en el sentido de que no debe de estar exclusivamente en manos de policías; es indispensable reforzar el componente civil. Actualmente, por ejemplo, la Dirección Ejecutiva de Educación y Doctrina Policial, responsable de todo el régimen educativo policial, solo puede estar a cargo de un general de la PNP en actividad. El Consejo Educativo Policial, creado para garantizar el funcionamiento de dicho régimen, también solo puede estar compuesto por autoridades policiales. Los directores de las escuelas tienen que ser policías.

De los 490 docentes de la EO-PNP, solo el 30 % son civiles. Y en cursos como derechos humanos y terrorismo todos son policías. El que se mantenga el régimen de internado es otra expresión de lo mismo. Como lo es el hecho de que en el plan de estudios vigente, el concepto de policía comunitaria se aborde en un solo curso.

Una segunda recomendación es que tiene que haber una mucha mayor transparencia en la selección y formación de policías, porque nos incumbe a todos. En cuanto a lo primero, el punto de partida es que el sistema que se usa es peligrosamente precario. Los requisitos para postular a las escuelas policiales son mínimos: ser peruano, no tener antecedentes, secundaria completa, límite de edad y el pago de un derecho de admisión. Luego viene un concurso de méritos (aunque no se precisa cuáles son), basado en cinco exámenes (médico, aptitud física, sicométrico, aptitud académica y de conocimientos), además de una entrevista personal.

En el año 2011 (no hay información posterior), postularon a la EO- PNP 935 personas, de las cuales ingresaron 303 (32 %), frente a 268 que no ingresaron (29%) y 365 (39 %) que fueron eliminándose durante el proceso. ¿Qué tan rigurosos son los exámenes, quiénes toman las decisiones y en base a qué criterios? No se pudo acceder a esta información. Deficiencia que hay que corregir, sobre todo porque todas las calificaciones son inimpugnables. También hay que pasar del método de la autoevaluación de la calidad de la formación policial (dispuesto por ley), a un sistema de acreditación externa, como es la tendencia moderna.

Más que nuevas normas, lo que se necesita es un cambio radical de mentalidad en policías y civiles.

Agregar comentario

En Algunas instituciones

En Algunas instituciones policiales, de las FF AA y de lineas aereas de Colombia se emplean los examenes de Poligrafo como una orientacion enla seleccion de Postulantes, con muy buenos resultados. Este ejemplo debe tenerse en cuenta para su aplicacion.

Entrevista