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La honorabilidad del huacón

Luis Daniel Verástegui directiva de huacones antiguos

En el año 2010, la Danza de la Huaconada fue reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. ¿Qué perspectivas de desarrollo le ha traído este reconocimiento al pueblo de Mito? El artículo responde, además, otras preguntas: ¿Cómo ha evolucionado esta celebración? ¿Cómo es la Huaconada hoy y qué retos ha de superar?

Distrito de Mito, provincia de Concepción, Junín: al compás de ese tambor de cuero llamado tinya y del pasacalle de los huacones, durante los primeros cuatro días de enero, compilamos muchos datos, entrevistando a los principales actores en torno al huacón y su danza ritual. En la actualidad, antes y después del reconocimiento internacional, la Huaconada experimenta cambios en su forma y se le presentan nuevos retos, porque “las celebraciones por la Huaconada ya no son solo de Mito, pensadas para miteños. Ahora debe hacerse pensando en los visitantes de todo el Perú y del mundo”, sostiene Oscar Enrique Camac, presidente de la Asociación de Huacones de Mito (en Lima).

Para los miteños, “Mito es el corazón de la Huaconada y la Huaconada es el corazón de Mito”. Y no les falta razón: la danza también se baila en los pueblos cercanos como Aco, Matahuasi, Concepción y otros, pero danzar en Mito es otra cosa, tiene más relevancia. “Es la cuna”,  manifiestan algunos jóvenes de otros poblados que llegan a bailar a Mito con una emoción única.

La festividad es bien recibida por el impacto económico que genera. Mito tiene una población de 1.500 habitantes, con un ingreso familiar per cápita promedio mensual de 219 soles (según el informe de PNUD del 2009). Sus actividades económicas giran en torno a la agricultura, la pequeña ganadería, la artesanía y el comercio. Así, el turismo se convierte en otra alternativa para un pueblo que llena su plaza y sus calles los días de las celebraciones. Ofrecen sus comidas típicas, su artesanía, el alquiler y venta de trajes para el baile, la venta de utensilios, ropa y videos.

El reconocimiento de la UNESCO ha traído frutos para Mito. Según Oscar Enrique  Camac, “el Gobierno Regional de Junín desarrollará un proyecto para llevar agua potable a la población que hasta la fecha no cuenta con este servicio, a pesar de haberlo gestionarlo hace varios años”. De igual forma, en junio del 2011 aprobaron el proyecto para la construcción del denominado “Mirador del Huacón”, que servirá para impulsar el turismo en Mito.

Pero quedan pendientes otras tareas por desarrollar ahora que la Huaconada ya está en los ojos del mundo. El Municipio debe ofrecer mayores facilidades en el acceso vial, transporte, seguridad, espacios de presentación y otras demandas de orden administrativo, si pretende que la fiesta se convierta en un verdadero encuentro nacional.

“Danza ritual de Mito”
Algunos critican que el reconocimiento de la UNESCO tipifique a la Huaconada como la danza ritual de Mito. Quisieran que la denominación fuera más general: que se denomine “la danza de la Huaconada”, o simplemente “la Huaconada”. El profesor Oscar Enrique Camac nos explica que “si bien en otros lugares también se baila hace muchos años, es en Mito donde se conservan ciertas características, estilos, formas, usos y costumbres particulares, que se exponen en los documentos ante la UNESCO. Además, es en Mito donde se encuentran lugares como Huapayan, o la quebrada de Ayan, que están muy ligadas a las crónicas del huacón. Estas particularidades culturales y geográficas del distrito son la base del expediente presentado a la UNESCO. “Mandamos documentos y fotos de la Huaconada de Mito, que cumplió con los requisitos necesarios”, refiere Oscar Enrique  Camac, quien fue miembro de la comisión que tuvo a su cargo esa tarea.

Éste es un tema complejo: por un lado está el celo del propio miteño de cuidar su tradición y , por el otro, ahora se puede decir que la Huaconada ya no es solo de Mito desde que fuera reconocida  como Patrimonio Cultural Nacional  hace ocho años, y desde su reconocimiento como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Huacón antiguo y moderno
El huacón es el único protagonista de la danza y la fiesta. Según los relatos orales es el representante del dios Kon, es el sacerdote del Consejo de Sabios Ancianos, y durante la festividad es llamado señor alcalde porque  representa en ese momento la autoridad máxima en el pueblo.

Las diferencias entre el llamado huacón antiguo y moderno tienen que ver con la forma como la tradición ha ido preservándose. La Huaconada, al igual que cualquier otra manifestación cultural de raíz prehispánica, ha tenido que sufrir cambios y adaptaciones en el tiempo. Para los representantes de las diversas asociaciones, caporales y miteños, las diferencias son cada vez mayores entre la forma cómo se bailaba antaño y cómo se baila hoy: han variado la vestimenta, la composición de los músicos, la herencia de la careta; pero, a pesar de estos cambios, se mantiene la idea de un orden moral.

Antiguamente, la Huaconada solo la bailaba gente “decente”. Según el directivo de la Asociación de Huacones Antiguos, Luis Verástegui, “los huacones tenían que ser personas ejemplares, respetuosas, hogareñas. Por eso tenían todo el derecho de llamar la atención y velar por la buena moral de la población”.

En relación con su honorabilidad, los que danzan consideran que, a pesar del tiempo y los cambios, debe mantenerse el significado del huacón como autoridad moral. El representante de los huacones antiguos manifiesta: “Si fuéramos drásticos, siguiendo las antiguas costumbres solo bailarían adultos mayores de 30 años de edad, casados y respetados. Pero nosotros tratamos de que esos cambios no mellen su autenticidad. Así desde niños enseñamos a que perdure la costumbre”.

Uno de los caporales de la fiesta del 2012 ha sido Medardo Barahona, quien danza hace 57 años. Él nos cuenta que cuando empezó a bailar no había banda u orquesta; en ese entonces acompañaban a los huacones un arpa, un violín y una tinya.

Nos recuerda, además, que por los años 1930 el huacón no podía ser visto; nadie tenía que saber quién era. Para vestirse salían en la madrugada, a escondidas. Se alejaban del pueblo, se iban a los cerros. La esposa del que lo personificaba le llevaba la ropa a escondidas hasta el lugar donde se cambiaría, y a su regreso tomaba otro camino.

Asimismo, los niños y adolescentes no salían a bailar, como ahora sucede; eso era considerado una ofensa. Tampoco bailaba el soltero, ni se admitían convivientes. Sin embargo, Verástegui considera que “ahora es necesaria la participación de los niños, porque este cambio posibilita la continuidad de la Huaconada”.

Si bien actualmente se puede disfrutar de la danza, mirando el pasacalle alrededor de la plaza, Barahona recuerda que hace cincuenta años los muchachos la veían de lejos, subidos en los árboles o escondidos en las casas. “Se tenía temor al danzante, que mostraba en ese entonces mucha ferocidad, aspectos que hoy ya no existen”, sostiene. El caporal precisa que las caretas (máscaras) de los huacones miteños eran heredadas de generación en generación, pero cuenta también que esta costumbre se está perdiendo.
A pesar de que la Huaconada tiene mucho futuro, existen problemas de organización que deben corregirse para atender al visitante, pero que, a su vez, producen cambios en la forma de esta festividad. Según uno de los organizadores, Óscar Enrique: “Se tiene que organizar la fiesta pensando en recibir a una cantidad inmensa de turistas. Ese detalle nos obliga a renunciar a algunas costumbres. Por ejemplo, hasta hace unas décadas el huacón tenía que ir de casa en casa vigilando el orden de las cosas. Después, como ya no se podía hacer eso, se terminó yendo al Municipio, a la casa del gobernador, a la casa del juez de paz, a la casa del presidente de la comunidad u otro personaje notable. Pero eso tampoco se puede hacer hoy, porque el que viene quiere ver a los huacones en la plaza”.

La proliferación
No sabemos si se trata de una coincidencia, pero desde la postulación hasta el reconocimiento de la Huaconada como Patrimonio Cultural de la Humanidad, empezaron a aparecer asociaciones o sociedades de huacones, sumándose a la única que existía hasta ese momento.
La más antigua es la Asociación de Huacones de Mito. Fue fundada en enero de 1966 por la iniciativa de los huacones residentes en Lima, que presidía Francisco Laura. El 4 de mayo del 2011 logró su inscripción en los Registros Públicos.

Desde entonces organizan la fiesta de la Huaconada, una proeza considerando que en esa época no había caporales. Han trabajado asimismo (junto con la colonia miteña residente en Lima) para el reconocimiento de la Huaconada como Patrimonio Cultural de la Nación, aprobado a finales del 2003. También elaboraron y presentaron en el 2009, con el apoyo del entonces Instituto Nacional de Cultura, el expediente solicitando que se le reconozca como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Para los miteños, “Mito es el corazón de la Huaconada y la Huaconada es el corazón de Mito”. Y no les falta razón: “Es la cuna”, manifiestan algunos jóvenes de otros poblados que llegan a bailar a Mito con una emoción única.

Una labor importante que lleva a cabo la Asociación de Huacones es hacerle entender a la población qué significa bailar Huaconada, qué significa ser huacón; que asuman los usos y costumbres legados por la tradición y que se utilice la terminología correctamente. El profesor Oscar Enrique Camac, actual presidente de esta Asociación, sostiene: “Debemos saber que el huacón no se disfraza. Quien personifica al huacón se viste, y éste es un detalle que debe corregirse”.

El 2 de enero del 2012 juramentaron los directivos de una Sociedad de Huacones de Mito (residentes en el distrito), presidida por Zacarías Cárdenas. Se sabe también que existe una Asociación de Huacones de Mito, en Huancayo que acaba de ser integrada a la de los residentes en Lima. Y, en España, la Asociación Cultural Huaconada de Mito, que en la actualidad está trabajando para agrupar a los miteños que residen en ese país, sobre todo en Barcelona y Madrid.

Hasta el año 2009, la fiesta se llevaba a cabo durante los primeros tres días del mes de enero, pero en el año 2010 aparece un cuarto día, dedicado a los “Huacones Antiguos”. Esta nueva fecha fue gestionada por una nueva asociación que surge a partir de algunos amigos miteños, entre ellos Nilo Aguayo y Luis Verástegui. Esta Asociación tuvo el apoyo de Marco Antonio Bazurto desde Suecia, y está presidida por Verástegui . Su objetivo es rescatar la Huaconada tradicional, haciendo partícipe a toda la población, cultivando la moral, las buenas costumbres y el respeto a la familia. Otro de sus retos es mantener el uso del dialecto quechua huanca, porque el huacón antiguo lo hablaba. Esperan que, el próximo año, los que salgan a bailar hablen esa lengua casi perfectamente.

A finales del 2010, luego de la declaración de la Huaconada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, se formó el Comité de Protección y Conservación de la Huaconada, presidido por Luis Emilio Enríquez. Este Comité tuvo un rol importante en la organización de la fiesta del 2011, así como en la instalación del museo de sitio donde se exponen las caretas de madera, vestimentas, fotos inéditas de la danza y danzantes tallados en madera. El museo fue inaugurado el año pasado por Soledad Mujica, autora del libro La huaconada de Mito.

Felizmente, existe consenso entre los diversos grupos y asociaciones que van apareciendo acerca de la necesidad de unir esfuerzos, por más que existan dificultades para tomar acuerdos. Por ahora están a la espera de que todos formalicen su inscripción en los Registros Públicos, para luego buscar formas de articular diversos trabajos que no se pueden realizar desde Lima. Por ejemplo, Oscar Enrique Camac manifiesta que en el Consejo Directivo que tienen en Lima hay un delegado que reside en Huancayo y otro que vive en Mito. Las otras asociaciones también tienen representantes que viajan constantemente.
Luis Verástegui asegura que esta proliferación de asociaciones no responde a una rivalidad: “El único fin es preservar las costumbres. Entonces queda entendernos y poder exponerlo dentro y fuera del país”.

Breve descripción de la Huaconada

Del 1 al 4 de enero se realiza, en el distrito de Mito, la tradicional y famosa Huaconada, danza de control social cuyo único protagonista es el huacón. La noche de cada 31 de diciembre es la víspera, cuando los caporales presentan a la orquesta de músicos; luego danzan sin usar la vestimenta del huacón, ensayando coreografías. Después la orquesta toca huainos y la gente bebe licor y baila mientras los fuegos artificiales anuncian el fin e inicio de un nuevo año. El 1 de enero empieza con una misa muy temprano, seguida de la escaramuza (acto principal de la Huaconada), una especie de competencia física entre huacones. Al finalizar los danzantes se dirigen hacia un “palo encebado” en cuya parte superior hay una frazada y una cantidad de dinero: la idea es subir por el tronco del árbol hasta cogerlo.


El segundo día empieza con el izamiento de las banderas peruana y miteña. Después danzan alrededor de la plaza central, y se dirigen hacia la Municipalidad, donde entran bailando y observan la juramentación de las nuevas autoridades ediles. Después de este acto, el caporal es invitado a subir al estrado para criticar al Alcalde públicamente o guardar silencio. Este día el Alcalde anuncia el nombre del próximo caporal ante la comunidad. Durante el tercer día los niños bailan alrededor de la plaza por la mañana. En la tarde los huacones rompen el orden de las filas donde danzaban. Los miembros de la orquesta bailan y se mezclan con las autoridades simbólicas; el ritmo de la música aumenta. El cuarto día es la festividad de los huacones antiguos, que danzan pausadamente, simulando estar cansados. Se realiza el ritual del pagapu en las faldas del cerro erosionado llamado Huahui-Huahui. Luego van a la Municipalidad y expresan el compromiso de retornar el siguiente año, e invitan a la población y autoridades a compartir un almuerzo.

Durante los cuatro días los danzantes formarán un solo grupo de baile porque, según los miteños, la huaconada debe simbolizar unidad. El huacón, portando un látigo en la mano, danza a pasos cortos con las manos en la cintura tensionando los codos para levantar la capa. Su figura adquiere un aspecto imponente, y en determinados momentos, cuando ejecutan algunas figuras coreográficas, parecen emular el vuelo del cóndor. El público observa desde las veredas, las bocacalles, puertas y ventanas de las casas. La orquesta va presidida por el huacón caporal, que es el encargado de la organización, y que se ocupa de normar los pasos y orden de la pandilla; es el que acepta o rechaza a los danzantes.

 

Entrevista