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Derrame de petróleo en Chiriaco

(Foto: Rosa Laura G.)

El tiempo va pasando y continúan las preguntas y la preocupación. El 25 de enero se rompió el Oleoducto Nor- Peruano a la altura de la quebrado Inayo y el 9 de febrero vino una lluvia torrencial, frecuente en la selva, sobretodo en esta época del año. El petróleo derramado y recogido en precarias pozas, se esparció por los terrenos aledaños y llegó hasta el río Chiriaco y el río Marañón.

¿Cómo es posible que no se haya previsto esta situación? En 15 días se pudo recoger el crudo derramado y las dimensiones de la catástrofe hubieran sido mucho menores.

Lo que pasó, sin tener que pasar, ya no tiene remedio, pero alguien tendrá que responder de tremenda negligencia con tan terribles con secuencias. 

Un informe de INDECI presenta un cuadro de los derrames producidos en la Amazonía por problemas en el ONP: desde el año 2011 son 20 derrames. Es una historia reciente de severos daños ambientales que afecta a numerosas comunidades indígenas. Paralelamente nos preguntamos por los beneficios que esta actividad extractiva ha traído a las poblaciones indígenas que viven en el territorio atravesado por muchos kilómetros de ducto. La pobreza extrema, la carencia de infraestructura en salud, educación, transporte, pone en evidencia que la riqueza extraída durante más de cuatro décadas no produjo ningún beneficio.

El plan de remediación que se llevó a cabo desde el 25 de enero hasta hoy ¿ha tenido un avance satisfactorio? Vale como muestra lo que pasó en el colegio Fe y Alegría 62, de la comunidad de Wachapea – Chiriaco. El crudo se acumuló en los diques de defensa ribereña, en el puerto de acceso a la Institución, en las pequeñas playas y en la vegetación de las orillas. Las fotos hechas el 10 de febrero hablan por sí solas.

En el afán de minimizar el desastre, los representantes de Petroperú informaron de que solamente se han vertido en el río Chiriaco,aproximadamente 10 barriles de crudo. Esta falsa información aparece en el Decreto Supremo que declaró el Estado de Emergencia de 10 comunidades del distrito de Imaza. Desde la quebrado Inayo hasta Nazaret hay 30 Km de ríoinundado por más de cincuenta barriles de crudo. Este afán de minimizar las verdaderas dimensiones del daño ambiental produce indignación.

Los trabajos de limpieza en la ribera del Colegio Fe y Alegría comenzaron el día 1 de marzo, después de que la Directora haya reclamado ante las autoridades locales. El problema es que el 14 de marzo llegan los 500 niños, niñas y jóvenes que estudian en régimen de internado. La infraestructura tiene las características propias de la cultura awajun, donde el río se utiliza para el baño, el juego, el lavado de la ropa. En los días que quedan, ¿se recobrará la calidad de agua que garantice la salud de las (os) estudiantes?

El derrame de Chiriaco convocó a medios de prensa, organizaciones comprometidas con los derechos ambientales, congresistas, candidatos presidenciales… Estas visitas alentaron en las poblaciones afectadas la confianza de que habrá una respuesta satisfactoria a la problemática producida por el desastre. ¿Se mantendrá el compromiso y la solidaridad hasta la total reparación de los daños o se repetirá una historia lamentable de olvido, como la de Cuninico?

Medio ambiente

Entrevista