Consolidar políticas de inclusión social para que sean políticas de Estado

Consolidar políticas de inclusión social para que sean políticas de Estado

Carolina Trivelli Exministra de Inclusión Social
Ideele Revista Nº 246

(Foto: Andina)

El tramo final de este gobierno debe centrarse en consolidar las políticas sociales que han dado buenos resultados y generar así respaldo suficiente para asegurar que continúen en el próximo gobierno. Así como esta gestión evaluó y mantuvo políticas sociales de gobiernos pasados, tales como las de lucha contra la desnutrición, ahora le toca prepararse para dejar sus políticas de Desarrollo e Inclusión Social consolidadas, compartidas y avaladas por actores externos.

Si analizamos lo que ha venido haciendo el MIDIS a partir de su Estrategia Incluir para Crecer (ENDIS) vemos avances, pero con resultados desiguales en cada uno de los cinco ejes propuestos. Revisemos entonces en qué deberían centrarse los esfuerzos en estos próximos meses para dejar políticas sociales consolidadas; políticas que puedan transitar hacia políticas de Estado.

El primer eje de la ENDIS se refiere a la lucha contra la desnutrición crónica infantil (DCI). En este eje, el actual gobierno se propuso una agresiva meta de llegar a 10% en el 2016, partiendo de un 23.1% en el 2010. A mediados del 2014, la DCI estaba ya en 14%. Buen avance pero falta mucho, pues no se trata solo de reducir la DCI a nivel nacional, sino sobre todo de hacerla retroceder en las regiones con mayor incidencia. Los resultados muestran avances, pero sobre todo dan cuenta de que finalmente se ha encontrado una manera y un instrumental para atacar de manera efectiva la DCI. Este avance se explica, desde mi punto de vista, por dos factores. Primero, darle continuidad a esfuerzos que venían desde el gobierno pasado, desde la estrategia Crecer, desde los programas como Juntos y de inversión en agua limpia y en infraestructura. Segundo, en un diagnóstico claro de las articulaciones que no estaban operando bien y encontrar mecanismos para resolverlas: mejorar las inversiones locales para instalar agua segura, incentivas a gobiernos regionales a destinar presupuesto para este tema (con el pacto firmado a favor de las DCI y con el Fondo de Estimulo al Desempeño –FED-), generando información útil para tomar decisiones a tiempo, etc. El Estado peruano debe comprometerse a consolidar procesos, dejar el paquete de políticas e instrumentos operando y los indicadores de seguimiento a nivel regional listos para exigir que se mantengan los esfuerzos.

En el segundo eje, Desarrollo Infantil Temprano, se está por aprobar una estrategia integral multisectorial. Aquí hay que asegurar que se sigue trabajando el tema. La expansión del SIS (Seguro Integral de Salud) -que hoy es un derecho de todo niño y niña peruana menor de 3 años- es un avance clave para este eje. Desde el MIDIS, la evaluación externa de programas como Cuna Más, sobre todo en sus nuevos servicios –atención a familiar rurales por ejemplo- dará información de cómo debemos perseverar en este aspectos. Pero claramente, en estos meses la tarea es consolidar la propuesta y dejarla, como tal, lista.

El tercer eje, referido a los niños y adolescentes en edad escolar, está operando en una nueva forma basada en la coordinación de actividades del MIDIS con el MINEDU y el MINSA, todo articulado alrededor de la escuela pública. Hoy, los niños y niñas que asisten a la escuela pública primaria e inicial reciben educación, tienen un seguro de salud y un plan de evaluaciones y exámenes de salud, y reciben alimentación para mejorar sus niveles de atención. Además, los niños y niñas en situación de mayor pobreza vienen de hogares que reciben el programa Juntos para asegurar que asisten siempre a la escuela. Aprende Saludable, es como se ha denominado a este plan articulado, es un piloto que hay que expandir sus los logros para lograr consolidar los mecanismos institucionales de coordinación entre los tres sectores y entre ellos y los gobiernos regionales y locales. Hay que darle contenido burocrático a esta nueva forma de trabajar alrededor de la escuela pública.

Adicionalmente, el MIDIS debe perseverar en la consolidación de QaliWarma para asegurar que quede sólido, que los padres, madres, directores y profesores sepan cómo mantener el programa operando. Hay que recordar que este programa atiende al doble de niños que el programa anterior y que los atiende el doble de días.

Si analizamos lo que ha venido haciendo el MIDIS, a partir de su Estrategia Incluir para Crecer (ENDIS) vemos avances, pero con resultados desiguales en cada uno de los cinco ejes propuestos

El cuarto eje es el más innovador para un ministerio típicamente social: inclusión económica. Su carácter innovador obliga a ir identificando prácticas e intervenciones que promuevan el objetivo de generar oportunidades económicas para las familias más pobres. El MIDIS tiene dos intervenciones que mostrar y consolidar. La primera es el programa HakuWiñay de Foncodes que ya hoy atiende a más de 60 mil familias. HakuWiñay se articula con Juntos y apoya a familias rurales a mejorar su vida, vivienda, seguridad alimentaria y sus opciones de generarse ingresos de manera autónoma. Las primeras evaluaciones (independientes) de HakuWiñay muestran que se está en la ruta correcta, pero también que aún hay mucho que hacer.

Dentro de este mismo eje, los esfuerzos a favor de la inclusión financiera adoptados por el MIDIS reflejan la consolidación de iniciativas exitosas. Hoy más de 1.2 millones de receptores de programas sociales tienen una cuenta de ahorros a su nombre y reciben ahí las transferencias que les entrega el MIDIS. Más de 400 mil receptoras de Juntos ya tienen tarjeta de débito que les permite usar Cajeros (ATM) y realizar compras en bodegas y farmacias que tengan un POS. Se tiene una estrategia, se han desarrollado metodologías y materiales para hacer educación financiera y el MIDIS ha entablado alianzas con actores privados y públicos para consolidar este proceso y asegurar más oportunidades económicas para quienes reciben programas sociales. Estas dos innovaciones hay que profundizarlas, escalarlas, consolidarlas.

En el quinto eje, Protección del Adulto Mayor, en el que recién como país estamos comenzando, se articula alrededor de Pensión65. Hoy más de 400 mil adultos mayores reciben su transferencia, tienen DNI, cuenta de ahorros, SIS y en más de 80 distritos pueden participar en el programa Saberes Productivos. Hay mucho que trabajar para asegurar que los años finales de la vida sean siempre dignos y seguros sin importar dónde se resida o cuánto dinero se tenga. Claramente, el desafío es articular este esfuerzo de buenos resultados con el debate sobre pensiones, protección y jubilación. Pero quizás el MIDIS debe centrarse en ampliar los servicios complementarios a la transferencia y dejar a otros, al MEF y a la SBS, el resto.

Los programas sociales han avanzado en cobertura gracias a la creación del Sector “Desarrollo e Inclusión Social” que trajo institucionalidad (el MIDIS) y una propuesta de política clara, orientada a resultados y basada en una agresiva política de alianzas con otros sectores, niveles de gobierno e instituciones (Banco de la Nación, por ejemplo), pero también por los mayores recursos asignados a este fin. Juntos casi duplicó su cobertura en lo que va de este gobierno; Pensión65 y HakuWiñay no existían en el 2010; Cuna Más mantiene su servicio y ha creado uno adicional para zonas rurales; y QaliWarma atiende cuatro veces lo que antes hacía en alimentación escolar. A pesar de estos avances, aún falta. Debemos ponernos como país la meta, obvio, no para el 2015, de garantizar que cualquier peruano que cumpla los requisitos de un programa social pueda acceder a dicho programa. Hoy esto solo se cumple en Pensión65.

Hay mucho que hacer y necesitaremos de varios gobiernos sucesivos para transitar de estas políticas sectoriales a políticas de Estado articuladas. Seguir avanzando en esta ruta permitirá que el crecimiento llegue a todos y todas las peruanas y que vislumbremos el cumplimiento de la promesa del MIDIS: cerrarlo cuando se haya cumplido su tarea, cuando ya no sea necesario, cuando la inclusión esté asegurada.

 

Agregar comentario

Entrevista

Colaboraciones