En el nombre del fútbol

En el nombre del fútbol

Ideele Revista Nº 200

Eso que se juega en el Perú once contra once, sobre una cancha de pasto (o sintética: comenzaron los problemas), con ciertas reglas comunes a todos los países del mundo donde eso se juega, administradas por un juez al que acompañan dos líneas y un cuarto, ¿eso es fútbol? 

Una tarde, por razones que sería largo explicar y que tienen que ver con los contratos entre los equipos peruanos y las televisoras, fui a ver a la casa de mi hijo un partido que mi equipo jugaba de visitante. Lo encontré sentado en un sillón con dos televisores delante: en uno veía un Barza-Madrid, en el otro el de nuestro equipo contra el rival de ocasión, un provinciano.

El fútbol es un espectáculo. La televisión transmite ese espectáculo. Las diferencias escenográficas, para empezar, eran notabilísimas. El estadio de allá, enorme, un verde de billar, tribunas repletas, coloridos avisos publicitarios en todas las tribunas El nuestro, graderías de cemento de no más de 10 filas en Oriente (la cámara del canal se coloca en Occidente), y reducida a la mitad porque “el estadio (¿?) está en refacción”; en la otra mitad, tablas y desmonte con piedras de “la obra”. El verde era marrón, y si la pelota rodaba más de 5 metros, hubiéramos tenido que pararnos y aplaudir. Primera División del Fútbol Peruano.

Para todo lo demás, digamos, para resumir, que acá jugamos todavía como en los 70, pero sin los brillantes jugadores de esas épocas. Las explicaciones son muchas y muy variadas, por lo que no entran aquí.

Lo que no se puede soslayar, sin embargo, es que la mayor parte de la responsabilidad recae sobre los dirigentes —los de la Federación y los de los clubes—, cuyo deterioro ha corrido a las parejas con el de todos aquellos personajes que conocemos como públicos.

Acá jugamos todavía como en los 70, pero sin los brillantes jugadores de esas épocas.

Detrás de esa nube gris, en los últimos 20 años, el segundo lugar de Cristal en la Libertadores de 1997, el cuarto puesto de la selección en las Eliminatorias para Francia 98, la Sudamericana y la Recopa de Cienciano en el 2003 (¿no es el caso del equipo cuzqueño el que revela con mayor dramatismo lo que aquí se sostiene?: hartos de las deudas y el abandono, sus jugadores están a punto de presentar en masa su renuncia ante su presidente eterno, el congresista Juvenal Silva), la campaña de Alianza Lima en la Libertadores que aún se está jugando, de la que fue eliminado como consecuencia de un garrafal error del árbitro en el último partido que jugó en Chile.

Y detrás, también, hinchas nuevos y los de siempre, que van todavía a los estadios o los siguen por televisión porque les deben muchas de sus alegrías y porque, de cierta manera, forman parte de sus vidas.

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La verdad que cada vez odio

La verdad que cada vez odio más el fútbol y más como están las cosas hoy en día, como bien dice el artículo "En el nombre del fútbol..." Hay otros nombres más bonitos que se deben conocer a parte del fútbol... https://significadodenombres.net/

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