Entrevista con Susana Villarán

Entrevista con Susana Villarán

Ideele Revista Nº 200

Nunca ha perdido la compostura, ni cuando fue Secretaria Ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos en los peores momentos de la guerra interna, ni ahora que afronta un juicio por difamación agravada por haber escrito un artículo comentando la influencia que tuvo el ex ministro fujimorista Jorge Mufarech en la acusación constitucional contra Fernando Rospigliosi. 

Nadie sabe de dónde saca tiempo para candidatear, llevar al colegio a sus nietas y viajar por todo el mundo como miembro del Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas.

No todos recuerdan que ha sido miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, relatora por los derechos de la mujer para Guatemala, Colombia y Nicaragua, y Ministra de la Mujer en el Perú.La fundadora del movimiento Fuerza Social, y una de las tres candidatas mujeres a la Alcaldía de Lima, conversa con ideele.

-Como defensora de derechos humanos de toda la vida, debes de estar percibiendo la actual ofensiva contra ellos. ¿Es así? ¿Cuál sería la causa para ti?

-Creo que es una reacción a los procesos que se dieron durante la transición democrática, como el de la CVR, que no es solamente un informe sino que tiene que ver con recomendaciones, con reparaciones. También se dieron propuestas de cambios en materia de la justicia como las de la Ceriajus, se resolvieron muchos problemas con los sistemas internacionales de protección, se dio un juicio histórico como el de Fujimori.Ya había habido en la segunda etapa del Gobierno de Toledo un debilitamiento muy grande del espíritu de las reformas. A pesar de una conducta democrática en derechos humanos muy respetable, el espíritu reformista se fue debilitando, y con García se perdió. Sin embargo, esto ha traído reacciones de fuerzas políticas vinculadas a grupos fácticos que gobernaron el país diez años y hoy día vemos reaparecer discursos, conductas, diarios, periodistas, ministros, al Cardenal.

-¿Qué sectores crees que están interviniendo en esta campaña? 

-Es una reacción de los grupos fácticos que responden con un discurso muy similar al discurso de Fujimori, de Montesinos, de la prensa de ese tiempo. Las Fuerzas Armadas, los sectores más vinculados al fujimontesinismo, retomaron el poder y llenaron los espacios vacíos. El Congreso y los partidos políticos han olvidado muy rápidamente la deuda que tienen con la democracia y se ha debilitado mucho el trabajo, el discurso, las posiciones y las organizaciones que surgen de la transición democrática. 

Es un tema político, eminentemente político. 

-¿Esta campaña podría tener que ver con los procesos electorales en curso? 

-Sí, al igual como se ha utilizado la presencia de SL en el Huallaga, en el VRAE, en Concepción, en distintas zonas de Junín, y su débil presencia en las universidades. Creo que al colocarlo en la escena pública pretenden provocar miedo para que se miren las opciones más autoritarias, y ésas están encarnadas en Keiko. 

-Uno de los elementos de esta campaña apunta a desacreditar a la Corte Interamericana, la que, junto con la Comisión, de la que tú fuiste miembro, forman el Sistema Interamericano. Se está planteando nuevamente hasta un retiro parcial. 

-Mira, la Comisión Interamericana ha tenido en el Perú, como en la Argentina, una presencia muy importante: son los países que han presentado más casos y no es un organismo desconocido para la gente. La Comisión y la Corte Interamericana, aunque se confundan, sí son conocidas. Fue un tema público cuando Fujimori se quiso salir de ella. La Comisión vino varias veces en la etapa crítica de la lucha por la democracia y hubo mítines en el Sheraton que salían en los medios. 

-¿Cómo le explicarías a una persona común y corriente que es a ella a la que le conviene que exista un sistema internacional de protección de los derechos humanos como el Interamericano? 

-Es importante decir que la Comisión Interamericana, la Corte Interamericana, así como los comités del sistema de Naciones Unidas, sirven de manera subsidiaria, complementaria, a los sistemas de justicia en nuestros países. Si en una nación no se permite el acceso a la justicia, hay esta posibilidad de acceso a la justicia internacional que el Estado, de manera soberana, ha suscrito. Nadie ha obligado al Perú a ser miembro de la Comisión, a ser parte de la Convención y de las otras convenciones de derechos humanos y aceptar la competencia de la Corte Interamericana. 

-Tú fuiste parte del Gabinete Paniagua, en el que participó gente de diferentes tendencias y partidos y, sin embargo, hubo consenso en crear la Comisión de la Verdad. ¿Qué hizo que en ese momento pudiera haber ese tipo de consensos y ahora no?

El Congreso y los partidos políticos han olvidado muy rápidamente la deuda que tienen con la democracia y se ha debilitado mucho el trabajo, el discurso, las posiciones y las organizaciones que surgen de la transición democrática.

-Se aprobó la creación de la CVR y también el Plan Nacional Anticorrupción, el Diálogo Nacional por la Educación, la propuesta de reforma constitucional, la creación del sistema anticorrupción, el inicio de la reforma policial, las mesas de concertación para la lucha contra la pobreza. 

Es que en ese momento había una correlación política hacia la profundización de la democracia, porque la recuperábamos; y entonces, dentro de un pluralismo político que se expresó en el Gabinete de Transición, todos estaban a favor de profetizar la democracia, todos estaban conscientes de que la corrupción era un cáncer que debía ser parado, todos tenían la certeza de que se necesitaba un cambio de la Constitución de 1993. Había debates sobre el capítulo económico. Pero en todo lo que tenía que ver con derechos estaban de acuerdo.

-¿Cuándo se empieza a perder ese espíritu prorreformas? 

-Cuando Toledo renuncia a la reforma policial, cuando detiene la reforma de las Fuerzas Armadas y los sistemas de inteligencia, cuando no lidera la reforma de la justicia que todos hubiésemos querido tener a través de su Ministro de Justicia. 

-Como candidata que estás recorriendo las calles, ¿cómo percibes el sentimiento de la gente frente a su situación actual y futura? 

-Encuentro una Lima optimista que tiene esperanza en el futuro, pero ninguna confianza en el Estado. La gente cree en lo que cada individuo y su familia puedan labrar a través de grandes sacrificios, basado en sus propias fuerzas. Saben que van a lograrlo, pero exigen a gritos una presencia mayor del Estado que siempre les ha dado la espalda y no tienen esperanza en la política. Ése es, justamente, nuestro gran desafío.

-No es para desdeñable que tengas un 4%, dadas las condiciones de tu campaña, a diferencia de la de otros, pero no deja de sorprender que, por ejemplo, Kouri tenga tanta aprobación pese a su trayectoria. ¿Cómo lo explicas?

-Sí, pero a mí me parece milagroso que tenga 4%. Es cierto: no hay un solo cartel. Iberico, Lay, que tienen carteles en todo Lima, están más bajos. Tengo 4% sin haber empezado mi campaña pública, salvo unas pocas apariciones en los medios. Ni una sola carátula: todas son para Lourdes o para Kouri. Entonces, me parece genial. Es un excelente punto de partida para estos setenta y tantos días que tenemos por delante. 

-¿Crees que los medios están siendo plurales? 

-Yo creo que algunos medios ya han optado. No están dando cabida a todos como deberían. Ahora que Kouri está cayendo y que ya les bajó el pánico, se están abriendo un poco más. 

-¿Cómo crees que esta vez los limeños están definiendo su voto? 

-Según los sectores, ¿no? Yo creo que hay sectores informados que ya tienen claridad; están pidiendo propuestas, están participando. Yo voy a radios de participación con teléfono abierto, tengo una activísima participación en el Facebook, en las redes sociales, y veo que hay un nivel de conciencia e interés en los sectores medios y altos informados; los maestros y policías están también muy interesados. En los sectores que sufren más las desventajas de este modelo tan desigual, no hay ningún interés. Ellos van a decidir su voto los últimos días.

-Si tuvieras que escoger una propuesta que te diferencie radicalmente de los planteamientos de los otros candidatos, ¿cuál sería? 

-Nos basamos en una nueva manera de gobernar la ciudad, participativa, fomentando la ciudadanía, absolutamente transparente, descentralizada, concertadora de las políticas de transporte, de seguridad, de generación de oportunidades a través de la educación y de la salud.

“En seguridad ciudadana, lo más importante es la prevención social del delito” 

-¿Y en seguridad, otra de tus especialidades, en qué se diferencia tu enfoque de la seguridad ciudadana en relación con el de los otros candidatos?

-Primero, en que la prevención social del delito me parece clave, porque la mayor parte de los delitos tienen orígenes en el abandono del escolar, la falta de oportunidades, la ausencia de políticas para la juventud.Segundo, más policías mejor repartidos a través de la compra de sus francos y la creación dentro de la Sétima Región de la Policía Metropolitana.

Tercero, el fortalecimiento y apoyo a las Juntas Vecinales de Seguridad Ciudadana y el que puedan tener un seguro de salud, un seguro de vida, porque ellos están haciendo un trabajo extraordinario en prevención y control del delito, junto con la Policía. Eso en materia de seguridad.

Cuarto, la lucha contra la impunidad: ninguna falta o delito dejará de ser sancionado, pero dentro de una orientación rehabilitadora, de justicia restaurativa, siguiendo las experiencias exitosas de Leonardo Ortiz en Chiclayo, y de El Agustino, donde hay reincidencia cero. 

-¿Tú también te inclinas por una Policía Metropolitana? 

-Me inclino, no. Yo soy la primera que lo ha dicho. Iberico es un copión, que quede bien claro. No tiene ideas y copia las ideas. Una Policía Metropolitana que rinda cuentas a la comunidad; eso es muy importante. 

-¿Cuáles son tus propuestas para ordenar el caos del transporte público y el tráfico? 

-El problema central es el caos, es decir, la congestión, la contaminación y los accidentes generados por la ausencia de autoridad. Por eso lo primero es crear la Autoridad Central de Transporte en Lima. 

-El caos no es solamente el del tránsito sino también el organizacional. 

-Es el caos desde nuestra vida en los espacios públicos. No es el tema vehicular; es el tema que a los peatones nos atropellan, no nos dejan pasar las calles, siempre la gente se va sobre los cruceros peatonales, las combis se pasan unas a otras, atropellan gente y el transporte es inseguro porque por la puerta de atrás se te mete el choro, ¿te das cuenta?

Entonces, eso es. Tenemos que ordenar más que hablar de obras faraónicas. Por ejemplo, Lourdes plantea construir un Metro. Está bien. Si empezamos a planificar la ciudad de Lima, entonces vamos a planear por dónde van a crecer los edificios de Lima y, cuando tengamos densidad, tendremos clientes para un Metro. Y cuando tengamos clientes recién será rentable una obra de esa magnitud como es en otras ciudades.

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