La reforma prohibida de la consulta externa

La reforma prohibida de la consulta externa

Víctor Castillo Investigador
Ideele Revista Nº 232

En muchas partes del mundo, las oportunidades de acceso a los servicios de salud no son equitativas, lo cual atenta contra el estado de salud de las poblaciones con menores recursos. Más aún, la poca capacidad adquisitiva de los segmentos pobres para satisfacer regular y oportunamente sus necesidades de salud pone en riesgo el desarrollo de las capacidades productivas y en situaciones extremas, es factor de destrucción de capital humano. El Perú es uno de aquellos países donde la   ausencia de políticas adecuadas de salud y la inequidad en el acceso a estos servicios es clamorosa.

Essalud tiene una demanda insatisfecha desde hace muchos años con respecto a la oferta de demanda de consulta externa. Los asegurados, que actualmente están bordeando los 10 millones,  tienen dos puertas de ingreso: la de emergencia y la de consulta externa. 

Los hospitales en Essalud resuelven la demanda de una manera desproporcionada, lo cual genera el  mito de que los médicos están ocupados. Los doctores disponen de 150 horas pagadas la entidad estatal y dentro de estas horas ellos deben escoger entre horas de emergencia  y horas de consulta externa. Cabe señalar que las horas de emergencia no son programadas a diferencia de las horas de consulta externa, en las cuales hay que hacer una cita por cada consulta.

Obviamente nadie desea ser atendido por emergencia, a  menos que se trate de un accidente o de una complicación de atención inmediata. Los pacientes temen el apresuramiento ante un proceso médico. Asimismo, en los casos de emergencia solo se pueden recetar   medicamentos por tres días, para salir del riesgo, a diferencia del tratamiento completo que reciben en  la otra situación. Mientras tanto, la demanda en la puerta de consulta externa se desborda.

 “Solo llámenme en situaciones de emergencia, sino ni me avisen”Los médicos prefieren estar en emergencia porque solo requieren doce horas y no todo el tiempo son solicitados, aparte se tiene a disposición a más de cuatro o cinco  médicos por si alguno no puede hacerse cargo. A esto debe sumarse que cuando el médico sale de guardia tiene derecho a descanso, lo que por lo general, no se utiliza para reposar sino para otro tipo de actividades, como atención particular. 

 “Si el paciente se acerca mañana a pedir una consulta externa no se la dan hasta dentro de dos o tres meses. Y sí logras conseguirla, obviamente no logras solucionar todos tus problemas de salud, lo cual se demorará de dos a tres meses. Por ello hay muchos pacientes que tienen la frase: ´yo nunca he molestado a mi seguro de Essalud´, prefieren hacer el trámite por una clínica particular o por el Ministerio de Salud”, refiere el Doctor Jorge Díaz Trujillo quien fue director del Hospital Nro. 2 en Essalud de Cañete. 

Díaz, quién en las últimas elecciones encabezó la lista de profesionales que apuntaló Perú Posible, fue el encargado de mejorar la calidad de atención en la gestión que inauguraba Álvaro Vidal, ex Presidente Ejecutivo de Essalud.

<p>La historia del doctor Díaz revela no solo la paupérrima desorganización del sistema de salud más importante del país, sino además cual termina siendo el destino de aquellos que se atreven a reorganizarlo en favor de la gente</p>

Cuando asumió el cargo, Jorge Díaz se comprometió a mejorar la atención directa a los pacientes. El diagnostico lo tenía claro y había que invertir  las asignaciones: destinar más personal para la consulta ambulatoria y reducir la atención  en emergencia, dentro de los parámetros requeridos, es decir sin poder en riesgo la salud de los asegurados.

 A pesar que el doctor Diaz se limitó a cumplir su función, y dentro de ellos poner en funcionamiento una pesada máquina que había estado adormilada, algunos de sus colegas empezaron a sentir que les pisaban los callos   y desde ese momento se la tuvieron jurada. No pararon hasta lograr que lo destituyeran e inhabiliten en un proceso plagado de irregularidades.

La historia del doctor Díaz revela no solo la paupérrima desorganización del sistema de salud más importante del país, sino además cual termina siendo el destino de aquellos que se atreven a reorganizarlo en favor de la gente.  Pareciera que en algunos casos  el beneficio de un grupo de galenos termina siendo más importante que el bienestar general.

Las críticas que le llovieron al reformador lo presentaban casi como un criminal “Ese Doctor Díaz ha desmantelado la emergencias, cualquier persona que caiga ahí se muere porque no hay médicos que lo atiendan”, decían las acusaciones. A pesar de ello,  la reforma se logró poner en agenda y los médicos se fueron adaptando al cambio, salvo por un pequeño grupo en donde destacó uno que tomó el nombre de Presidente del Cuerpo Médico”. 

El  desaforado galeno se presentó a la fiscalía de prevención del delito, la cual luego de una investigación estableció que no era cierto  que se estuviera  desmantelando la entrada de emergencias. El médico no se dio por vencido y lo que no pudo conseguir mediante la ley lo hizo a través de su gremio. El Colegio Médico, dictaminó que  Díaz Trujillo no respeto las horas sanitarias, haciendo que los consultorios de medicina, pediatría y odontología, sea muchas veces cubiertos por los médicos del Serum de los centros y postas aledañas. Por si esto fuera poco, los pacientes de la mencionada institución, alentados por la campaña de calumnias  saludaron la decisión del Colegio Médico y exhortaron a las autoridades a que se gestione la pronta salida de Díaz Trujillo como Director del Nosocomio Cañetano.

Finalmente,  el doctor Jorge Díaz fue suspendido de su ejercicio profesional por 180 días. Se informó que el Comité de Asuntos Contenciosos y Disciplinarios del Consejo Regional de Lima Provincias, atendió cada una de las múltiples quejas que había contra el referido profesional de la Salud y se ensució la imagen de Díaz como médico  presentado que su gestión contribuyó al   deterioro de la seguridad social en Cañete.

Luego de su expulsión, el galeno se acercó a la institución que lo había desacreditado: “Yo hablé con el abogado del Colegio Médico quien me indicó que mi documento de salida estaba mal hecho”. Díaz envió una carta  para que el Colegio Médico reconsidere una expulsión mal hecha, pero nunca fue respondida. “De enero hasta hoy agosto nunca me han respondido” comenta Díaz.

El Doctor Díaz no descubrió la pólvora de la eficiencia en Essalud, pero buscó cambios estratégicos que ahora están paralizados. La sanción del Colegio Médico, que carece de sustento y que no tiene ninguna documentación que la sostenga, más parece una advertencia contra todo aquel que se atreva a realizar cualquier tipo de reforma que afecte el status quo, y que ponga en cuestión algunos mal entendidos beneficios.

Una muestra de la consistencia del documento de sanción del Colegio Médico es que desde que lo emitieron el director de ese gremio,  Juan Villena Vizcarra, no ha querido dar la cara, a pesar de las múltiples e infructuosas gestiones de Díaz. Mal jugado.

Agregar comentario

Están en toda la razón yo

Están en toda la razón yo participe en los cambios que trato de realizar el Dr. Diaz ya que yo fui el Administrador del nosocomio, y se tubo a muchos según se hacen llamar doctores en contra de este cambio.

Entrevista