Los gobiernos locales y la participación ciudadana por el patrimonio cultural.

Los gobiernos locales y la participación ciudadana por el patrimonio cultural.

Mariana Mould Historiadora
Ideele Revista Nº 243

El gerente del Museo de Sitio de Ancón Pedro León le explica a Mateo Pinilla las formas de vida precolombina que llevaron los hombres y mujeres que están sepultados en la Necrópolis de Ancón, cuyos fardos funerarios guardan hasta estos días tanto sus obra

Del punto de partida
En las ciudades y en las áreas rurales peruanas comenzará otro período de gobierno local (2015-2018) encabezado por quienes han ofrecido a la mayoría del electorado las más válidas propuestas -entre otros asuntos- para cuidar de su entorno cultural y natural, y elevar su calidad de vida. Entonces, seamos conscientes que, como sus electores y electoras, debemos coadyuvar a que estas autoridades ediles entrantes -o que permanecen en su cargos por nuestra renovada confianza en su compromiso con la honestidad en la gestión pública- articulen esta responsabilidad con las respectivas instancias ministeriales del gobierno central que, según la Constitución, deben darnos las pautas esenciales para la preservación del patrimonio cultural y natural siguiendo las normas legales vigentes y los convenios internacionales suscritos por el estado nación que queremos ser. El patrimonio cultural y natural se complementan entre sí, pero su respectiva preservación es responsabilidad de distintas especialidades. Por ello, aquí me enfoco solo en algunas ideas y propuestas elaboradas desde la sociedad civil organizada para la preservación y el uso del acervo cultural para propiciar que los gobiernos locales ejecuten las políticas que difunden y promocionan las creaciones materiales e inmateriales de los hombres y mujeres de todos los tiempos que enriquecen la vida en común. Esta tarea cívica y edil debe llevarse a cabo bajo la observación responsable de distintas y diversas dependencias del Ministerio de Cultura.

El patrimonio cultural es asumido por la inmensa mayoría de peruanos y peruanas esencialmente como un recurso turístico generador del trabajo que trae prosperidad individual y familiar. Además, la gente del común percibe que las decisiones sobre cómo preservar nuestro patrimonio cultural unificador son, con demasiada frecuencia, tomadas por una minoría de personas y empresas privadas que están en capacidad de tramitar directamente con el alcalde qué sitios arqueológicos y/o casas históricas deben ser conservadas y cuáles deben ceder el paso a nuevas construcciones como son carreteras; edificios de viviendas, oficinas o negocios, y explotaciones mineras así como agrícolas porque su interés económico inmediato es mayor que el respeto por la cultura peruana. Las dificultades del sector público de cultura desde comienzos de la República para desentrañar esas enmarañadas y recurrentes coyunturas hispano andinas son proverbiales y las atribuyo -en apretadísima síntesis y entre otras razones- a que a menudo, sus especialistas son desautorizados por sus jefes que deben complacer intereses particulares proceden a “desmonumentalizar” el patrimonio cultural para que las municipalidades emitan de inmediato las indispensables licencias de construcción. El Decreto Supremo No.054 dado en mayo del 2013 por la Presidencia del Consejo de Ministros ha -subrepticiamente- formalizado este casi ya bicentenario entrampamiento a través del silencio administrativo aplicado al patrimonio cultural arqueológico e histórico.


De los casos en cuestión
En el sitio arqueológico El Paraíso integrado por doce pirámides truncas precolombinas, ubicado en el distrito de San Martín de Porras, de una antigüedad aproximada de 4,200 años y una extensión de 50 hectáreas en Lima Norte surgió una civilización con formas propias de organización social, política y económica, así como religiosas. Desde el siglo XIX locales y foráneos publicaron los informes de sus investigaciones arqueológicas estos trabajos científicos y a fines del siglo XX la hermana Killa migrante ancashina y su grupo Kapac Sumaq Ayllu conformado mayoritariamente por residentes de esa área reproduce la sabiduría y los rituales que aprendió en su tierra natal y se ocupan de cuidar de estas huacas, como está registrado en el blog Lima Milenaria http://limamilenaria.blogspot.com/2013/07/el-paraiso-necesita-mano-dura..... En diciembre del 2012 desde el portal electrónico del Ministerio de Cultura se informaba del convenio de Cooperación Inter institucional suscrito con la Municipalidad de San Martín de Porras para: […] Coordinar y ejecutar acciones de cooperación mutua entre las partes para el cumplimiento de fines y objetivos relacionados a la protección, mantenimiento, conservación y difusión de la zona arqueológica monumental “El Paraíso”. […] con una inversión pública de S/. 4 418 131.00 para su ejecución durante el primer semestre del siguiente año. El 29 junio y luego el 12 de agosto del 2013 la maquinaria de la compañía promotora Provelanz y la inmobiliaria Alisol, cuyos respectivos accionistas aún no están debidamente identificados, arrasó la más y mejor trabajadas de las pirámides truncas de El Paraíso porque afirman que esa área es su propiedad privada. El caso está judicializado por lo que las actuales altas autoridades políticas del Ministerio de Cultura dicen que no pueden informar a la ciudadanía al respecto.

Consecuentemente, el próximo alcalde de San Martín de Porras por el mandato edil que le han otorgado sus electores y electoras deberá -en cumplimiento del referido convenio interinstitucional- coordinar su intervención en este proceso judicial, con la indispensable asesoría legal y el Ministerio de Cultura. El punto es identificar quienes son accionistas de las empresas privadas que atentaron contra El Paraíso.

Lima Norte es área que conforme nos acercamos al Bicentenario de la Independencia (2021-2024) debe recibir especial consideración por parte de las referidas instancias del sector cultura del gobierno central y local, entre otras razones por que el general José de San Martín ancló la Escuadra Libertadora en la hermosa Bahía de Ancón para impulsar la emancipación hispanoamericana en Lima, capital del Virreinato del Perú. Estos son tiempos de entender, proteger para luego disfrutar en su larga duración y proyección de la vida humana que se asentó desde tiempos precolombinos en este apacible entorno natural fundamentalmente por las posibilidades que ofrece su rica oferta de productos del mar. Durante la colonia se introdujo la noción de mercado en esa área por lo que los pescadores comercializaban pescado y mariscos en la Ciudad de los Reyes. A mediados del siglo XIX las élites capitalinas transformaron Ancón en un distrito balneario para refrescarse en su mar tranquilo y pasarla bien en las casas de madera que tenían vida durante el verano. Veraneantes y pescadores aprendieron a convivir en estas orillas del Pacífico e incluso a mediados del siglo XX sus prominentes veraneantes tramitaron ante las autoridades municipales la construcción del malecón a cuya vera levantaron edificios en reemplazo de algunos de los antiguos ranchos; paralelamente, se crearon el Festival de la Canción y el Museo de Sitio de Ancón. El devenir para el deleite y el esparcimiento veraniego de este idílico lugar fue irracional y autoritariamente masificado en la década de 1970 trayendo sin orden ni concierto residentes que no tenían ningún interés en la milenaria pesca artesanal en la Bahía.

En el 2008 algunos intereses empresariales quisieron convertir Ancón en un puerto industrial privado, esta obra hubiera afectado para siempre la vida de 2000 familias ligadas a la pesca artesanal. El puerto creaba 350 nuevos empleos y perjudicaba los ingresos de unas 3500 personas que viven del turismo veraniego que conlleva el disfrutar del mar y la playa a las familias más humildes así como a más pudientes de la capital que durante los meses calurosos se deleitan de la belleza paisajística de la Bahía, sus aguas tranquilas y las ricas viandas de pescado y mariscos en el Molo.

Esta cultura de playa tiene que ser preservada, ampliada y profundizada por los gobiernos locales en coordinación con la Municipalidad de Lima, en cumplimiento de la ley Nº 29767 que declara la intangibilidad de la Bahía de Ancón promulgada en el 2011; entre otras razones para que el único distrito balneario de Lima Norte sea digno anfitrión de las celebraciones y conmemoraciones del Bicentenario que tendrán un momento estelar cuando en octubre del 2021 se rememore la llegada de la Escuadra Libertadora a Lima. El Ministerio de Cultura y muy especialmente la sociedad civil organizada que tuvo la habilidad de oponerse a que Ancón fuese transformado en un puerto privado debe coadyuvar en esta tarea edil.

 

A las 6:30 pm, del mismo día comienza a llover, las áreas expuestas de inundan, los obreros, luchan por detener el agua que emerge de un buzón de desagüe sin tapa. (Foto: Violeta Paliza)


Un caso emblemático
Las autoridades de la Municipalidad Provincial del Cuzco (2015-2018 con la asesoría de la Dirección Regional Desconcentrada de Cultura tendrán que decidir el destino de las edificaciones incaicas halladas debajo de la calle Mantas, cuando renovaban -en agosto del 2014- los adoquines de esta artería que conduce a la Plaza de Armas del ancestral centro del Tawantinsuyu.

Las y los miembros de Consejo Internacional de Monumentos y Sitios residentes tanto en Lima como en el Cuzco de inmediato tratamos la preservación de este excepcional hallazgo; por ello, difundo esta evaluación de la arquitecta Violeta Paliza Flores (PE ICOMOS 5338):

Nuestra posición fue, que en lo inmediato, estas evidencias, sean cubiertas, ya que en tres meses se inicia la época de lluvias, y al estar estos a un desnivel de 1.50 m y ubicarse en la zona más baja de la Plaza de Armas, donde confluye todo el flujo de aguas de la Plaza y zonas aledañas, sería irresponsable exponerlas sin el tratamiento adecuado, lo que llevaría a una perdida irremediable.

Al respecto existen experiencias negativas de puesta en valor de restos, como los de Limacpampa, que se convirtió en un invernadero, que exudaba y obviamente las piezas líticas y morteros han sufrido las consecuencias, puesta en valor que a la fecha se halla cerrada y no sabemos cuál será el estado de los restos que se deseaban proteger.

Pero si es importante, que estos hallazgos, sean adecuadamente soterrados, y que se evalúe la carga vehicular que podrá soportar.

Este hallazgo, deberá ser el punto de partida, para diseñar e iniciar un trabajo de investigación arqueológico de la Ciudad del Cusco, el que deberá ser sistemático, multidisciplinario, ya que aquello que no se investiga y conoce a fondo, no puede tener una exitosa puesta en valor.

El deseo vehemente de la ciudadanía es que no se tape, habrá que escucharlos, para lo que se tendrá que realizar un prolijo estudio arqueológico, de fuentes, diagnóstico del estado, diagnostico de cargas, y realizar un proyecto de puesta en valor con asesoría de ser posible internacional, pero además evaluar y proponer alternativas de accesibilidad y circulación peatonal y vehicular de la ciudad, no podemos aislar el centro de la ciudad, si lo que se busca es mantener su función de vivienda; porque si no las pocas personas que viven y sufren el centro histórico, terminarán cediendo el paso a las funciones únicamente turístico-comerciales.

Se requiere el compromiso no solo del Ministerio de Cultura, también de la Municipalidad y del alcalde entrante para llevar a cabo esta importante empresa.

De la proyección interdisciplinaria El documentar estos tres sucesos es parte de la “Colección Franklin Pease G.Y. para la historia andina del Perú”, cuya puesta en valor en la Biblioteca Nacional en Lima, es también una propuesta de preservación cultural viable por un voluntariado archivístico y bibliotecológico. Esta tarea filantrópica se lleva a cabo en cumplimiento de la normatividad peruana que incentiva la interdisciplinariedad y complementariedad entre los sectores público y privado para promover las manifestaciones artísticas, arqueológicas, históricas y demás afines así como la consolidación y el fortalecimiento de la identidad nacional, expresiones sublimes del patrimonio cultural.

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A propósito del importante

A propósito del importante artículo de la Dra. Marana Mould de Pease, se advierte que los candidatos se preparan para ganar las Elecciones pero no se preparan para gobernar. A su desconocimiento de la Ley de Municipalidades suman su casi total desconocimiento de las leyes de Protección del Patrimonio Cultural, especialmente significativas en un Pais como el nuestro, caracterizado por su gran densidad e intensidad histórica. Entiendo que todo trabajo que se realiza en el Centro Histórico debe contar con una prospeccion arqueologica previa del espacio urbano a intervenir; y, en el caso de la calle Mantas (Cuzco) no se ha contemplado al parecer este proceso. En el centro historico cuzqueño, basta excavar 0.70 m. para toparse con testi onios materiales de cultura ancestral tal como se evidenció en casos anteriores como en la calle Arrayán y en la propia Plaza de Armas al momento de reparar las conexiones de agua de la Pileta. En ambos casos se soterraron rápidamente las evidencias y no hubo la presión popular que hoy se confronta. El Alcalde recientemente electo en Cuzco, entrará en funciones recién en enero 2015 y el caso de la calle Mantas debe estar resuelto para entonces.
¡Si las Autoridades se asesoraran...!

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