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Estimado Rafael:

Estimado Rafael:

Apenas estoy viendo su respuesta.
Nunca vuelvo a leer mis artículos y no hay un sistema que me avise cuando alguien escriba un comentario.
Pero ahora que lo he leído, con gusto le respondo.
En primer lugar, no soy ni de izquierda ni de derecha. Los testimonios están basados en una investigación académica que hice al respecto.
En mi opinión, todas las vidas son igual de valiosas, todos los criminales deben pagar por lo que hicieron. En la investigación también hay testimonios de las familias de lideres comunitarios que fueron asesinados por Sendero Luminoso.
Porque Julcamarca tuvo una gran presencia militar, se resaltan esos casos, pero no quedan excluidas las atrocidades cometidas por SL.
Siento mucho lo de su tío y sus abuelos. Y es igual de condenable y merece también que sea contado.
En esta ocasión no lo fue, pero su historia, como todas, tiene todo el mérito y validez.
La guerra, y permítame contarle que soy de un país que después de 50 años apenas estamos vislumbrando una vida sin violencia,(Colombia), y si hay algo que sé, es que la muerte y el dolor de todos los seres humanos es igual, y que la guerra no debe ser una opción ni para unos, ni para otros.
Lamento haberle respondido tan tarde. Pero de casualidad pasé por aquí a re-leer el artículo y me di cuenta de su mensaje.
En la guerra, al final, no hay buenos ni malos, después de la violencia solo quedan víctimas y un país fracturado y doliente.

Entrevista